Análisis Agua de Granjas

Análisis de agua de granjas

La salud y el bienestar animales son fundamentales en todo el proceso de producción, y estos no sólo están garantizados con el control de los piensos. Es crucial y necesario el Analisis del Agua de Granjas. El agua que se emplee en la explotación, (ya sea destinada a la bebida o la limpieza) debe estar controlada a nivel microbiológico, siguiendo un protocolo que garantice una eficaz cloración o un sistema que asegure en todo momento la calidad bacteriológica que satisfaga y prevenga la presencia de Salmonellas, bacterias fecales, coliformes...

Proceda del suministro público o no, existen para ello laboratorios como el nuestro para poder cumplir con los requeridos controles de calidad. A continuación, queremos relatar las condiciones físicas y bioquímicas que deben ser estudiadas en un análisis del agua de granjas.

Elementos del Análisis Agua de Granjas

-El pH del agua no debe exceder nunca los 8 puntos ni superar la acidez de los 6,5, por razones obvias de necesidades vitales.

-Los sólidos totales disueltos (TDS) o el total de materia inorgánica disuelta en un agua considerada segura no debe superar las 1000 ppm, y será considerada no apta aquel agua cuyos niveles excedan las 7000 ppm, ya que puede ser perjudicial para el rendimiento de los animales.

-Los nitritos y los nitratos procedentes de fertilizantes, purines o materia orgánica en descomposición, en presencia de bacterias aerobias o bajo la simple influencia del oxígeno, pueden ser altamente tóxicos; cuando son absorbidos en el torrente sanguíneo, se unen a la hemoglobina, transformándola en meta-hemoglobina, un compuesto incapaz de transportar el oxígeno.

-La concentración de sulfato en el agua repercute directamente en la consistencia de las heces de los animales; así, el sulfato de magnesio puede provocar la retención de agua, dando lugar a deposiciones blancas y a una disminución en el crecimiento de los animales.

-El hierro no presentaría ningún problema de seguridad, pero puede ser un detonante para fomentar el crecimiento de bacterias del hierro; lo que provocaría una disminución de la ingesta de agua debido a la carente calidad de las cualidades organolépticas del agua, percibidas por los animales como un sabor desagradable que no asocian a un agua óptima para el consumo.

-Por último, la dureza del agua entendida como el sumatorio de la concentración de calcio y magnesio debe mantener sus niveles por debajo de las 250 ppm, dado que el magnesio puede ser un requerimiento en la dieta de los animales y su relación con el calcio debe vigilarse especialmente.

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